Pese a la recuperación de este año, las importaciones están lejos del promedio de la última década. En los primeros ocho meses del año pasaron apenas los US$ 40.000 millones, más que en 2020 y 2019, pero 18% por debajo del nivel de 2018. Mientras para sostener el crecimiento de la economía hace falta aumentar las compras externas, las últimas medidas oficiales apuntan a reducirlas como un paliativo ante la escasez de divisas.

En los primeros ocho meses del año, las importaciones crecieron 52% con respecto a 2020, el año en el que el comercio exterior estuvo marcado por las restricciones de la pandemia.

«Argentina está aún en niveles bajos de importaciones en relación con lo que la economía requiere», plantea Marcelo Elizondo, titular de la consultora DNI y experto en comercio internacional. Entre enero y agosto de 2021, las importaciones de bienes alcanzaron los US$ 40.068 millones. El número supera a los US$ 34.460 millones de 2019, pero está por debajo de los US$ 47.388 millones del mismo período de 2018.

Entre 2011 y 2017, las compras externas solo estuvieron por debajo del nivel actual en 2016, cuando llegaron a US$ 36.992 millones tras la devaluación que llegó con la asunción de Mauricio Macri.

En la década pasada el pico se registró en los primeros ocho meses de 2013 con US$ 50.192 millones.

«Los niveles de importaciones en 8 meses de 2021 no son altos históricamente y Argentina necesitará no solo no reducir importaciones sino incrementarlas para mejorar su capacidad productiva, recuperar niveles de funcionamiento económico y superar el estancamiento», señala Elizondo.

Nuevas restricciones

Las chances de que las importaciones se recuperen en los próximos meses son prácticamente nulas. Con pocas reservas netas de divisas, la semana pasada el Banco Central anunció medidas que les dejan poco margen para crecer.

Lo que se dispuso que al menos hasta el 31 de octubre, las empresas deberán esperar a concretar el despacho de sus importaciones para poder acceder al mercado oficial y comprar dólares. Desde el Banco Central se atajan al decir que la medida “solo aplica en los casos en que se estén realizando importaciones por mayor valor del que se ha ingresado, por lo que afecta a un 13% de las mismas”.

Desde la consultora GMA marcan que esta norma debe ser entendida en un contexto en el que «los pagos de importaciones por el Mercado Unico y Libre de Cambios (MULC) superan el valor despachado de mercadería a plaza». Y detallan que entre julio y agosto, la diferencia del saldo entre lo cobrado y devengado por importaciones fue positivo (US$ 470 millones) por primera vez desde el período agosto-septiembre de 2020, cuando también se había anunciado un endurecimiento de las restricciones cambiarias.

Del lado de los importadores marcan que este tipo de medidas «entorpecen las operaciones. El comercio exterior requiere previsibilidad». Así opina Fernando Furci, gerente general de la Cámara de Importadores. Detalla que para concretar una operación «los empresarios necesitan poner el anticipo en el exterior. El temor es que esta medida se extienda más allá del 31 de octubre que es cuándo teóricamente se levantaría».

Para Furci, «el impacto más grande de estas medidas recae sobre pymes que necesitan abastecerse de insumos. No todas las empresas tienen décadas de vinculación con los proveedores como para poder salvar esta situación. Al no poder pagar los anticipos es muy difícil poder operar.«

«El 80% de los que se importa va a la industria y a la producción, una medida de este tipo entorpece mucho la operatoria. Para que la economía despegue, las importaciones tienen que crecer», dice Furci.

«Este año vamos a llegar a duras penas a US$ 50.000 millones, lejos de los registros de 2012 ó 2013 cuando se llegaba a US$70.000 millones de importaciones«, pronostica.

Desde el Banco Central deslizan que tomaron estas medidas porque detectaron «avivadas«, empresas que anticipaban las importaciones que harían en los próximos meses para cubrirse ante una potencial devaluación. «No estamos hablando de avivadas. Si tenés un escenarios cambiario difícil vas a tratar de cubrirte para mantener a tu empresa a flote», refuta Furci.

«Para crecer industrialmente y con exportaciones debemos importar más, es una relación natural. Tiene que haber más importaciones, si eso no se da es que no estamos creciendo«.